Pintor gaditano radicado en Granada, Manuel Obregon investiga una idea insistente: como cambia la ciudad cuando la miramos a traves de superficies intermedias. En sus pinturas, el paisaje urbano se disuelve en reflejos y transparencias; la imagen se recoge en un retrovisor, se empaña en un cristal o se corta en planos metalicos. Ese filtro convierte lo cotidiano en una escena suspendida donde la percepcion y el tiempo se tensan.
Su lenguaje transita entre figuracion y abstraccion, con composiciones dominadas por grises plateados, negros profundos y azules. Trabaja con tecnica mixta (incluyendo procedimientos como boligrafo azul y acrilico) y alterna la mirada contemporanea de la ciudad con iconografias de arte sacro (por ejemplo, escenas como el Ecce Homo o obras vinculadas a la Virgen del Mayor Dolor). En 2025 obtuvo el Primer Premio de Pintura Ars Sacra en Nítido Gallery (Marbella) y presento obra en contextos expositivos como FIARTE.